Nueva Iobaria

“¿Es Nueva Iobaria? Depende de a quién le preguntes.”

Nueva Iobaria fue el segundo gran intento de reconstruir el Imperio. Duró cuatro siglos, alcanzó una época dorada, y murió lentamente entre plagas, dragones enloquecidos y refugiados que nadie esperaba.


Fundación: La Guerra de Restauración (3212–3309 AR)

Tras el colapso del primer Imperio por las grandes plagas, Iobaria quedó fragmentada. En 3212 AR, tres señores de la guerra —uno de ascendencia Issiana— reunieron aliados y comenzaron la Guerra de Restauración para retomar Orlov del control extranjero.

La clave fue la alianza con dragones: sus jinetes podían alcanzar las tierras altas centrales donde los ejércitos terrestres no llegaban. La guerra terminó en 3304 AR. En 3309 AR, el Rey Irral I declaró la paz y cumplió su deuda: cedió las ruinas ciclópeas deshabitadas de Koloran a sus aliados dracónicos.


La Época Dorada y su fin (3312–3679 AR)

Nueva Iobaria prosperó. La capital fue establecida en Antoll. Pero en 3679 AR llegó el fin de esa prosperidad: el cíclope Burlor, armado con artefactos recuperados de las cavernas de Dirrinir, formó la Gran Horda y asedió las ciudades humanas. Varios asentamientos fueron destruidos, incluido Orostros —rebautizado Fralros tras el saqueo.


La lenta agonía (3870–4659 AR)

Las luchas internas de la nobleza fueron diezmando los clanes hasta dejar a la Casa Arjal como único clan real. Sus enemigos y aliados huyeron al oeste. Esos refugiados y sus descendientes fundaron lo que hoy se conoce como Brevoy.

Lo que quedaba de Nueva Iobaria murió en tres golpes:

  1. 4519 AR — La Plaga del Draco mató al 60% de los dragones en tres meses. En el caos, dragones enloquecidos destruyeron Mavradia convencidos de que albergaba una cura.
  2. 4607 AR — Bárbaros Sarkorianos huyendo de la Herida del Mundo llegaron a Iobaria, empujando ante ellos a mendevíanos de ascendencia iobariana. Mavradia cayó ante fuerzas rebeldes.
  3. 4659 AR — Nueva Iobaria dejó de existir como entidad política.

El legado: la disputa actual

Kridorn, Mirnbay y Orlov reclaman cada una ser la sucesora legítima, basándose en lazos —reales o inventados— con algún rey muerto de la Casa Arjal. Ninguna tiene los recursos para respaldar esa afirmación. El argumento es útil para la política interna, no para la realidad.

La Casa Rhukov de Mirnbay se identifica como rama disidente de la Casa Arjal. El Koffar Ivad Rhukov se presenta como último superviviente del linaje real.


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